Efecto de la expansión rectal por el comensal Pinnaxodes chilensis (Crustacea: decapoda) en el erizo de mar Loxechinus albus (Echinodermata: echinoidea).
Loxechinus albus
Bunster, E. B. S., Rojas, P. V
https://www.researchgate.net/profile/Enrique-Bay-Schmith/publication/230642928_Effect_of_the_rectal_expansion_by_the_commensal_Pinnaxodes_chilensis_CrustaceaDecapoda_on_the_sea_urchin_Loxechinus_albus_Echinodermata_Echinoidea/links/5498395b0cf2c5a7e342b50e/Effect-of-the-rectal-expansion-by-the-commensal-Pinnaxodes-chilensis-CrustaceaDecapoda-on-the-sea-urchin-Loxechinus-albus-Echinodermata-Echinoidea.pdf
El crustáceo Pinnaxodes chilensis (H. Milne
Edwards, 1837), comensal en la porción rectal del intestino
del erizo blanco Loxechinus albus(Molina, 1782), géneros
un ensanchamiento de ese órgano que presiona las
estructuras colindantes poniendo en riesgo la interconexión
de las gónadas a través del sistema apical. La adaptacion
del erizo a su comensal se analiza mediante cortes
histológicos y disección anatómica de ejemplares con y
pecado P. chilensis. No se observará ruptura de tejidos ni
interrupciones en la comunicación de las cinco gónadas
con los anillos hemal y neural del sistema apical lo cual
explica que a pesar de las deformaciones ocasionadas a
dos gónadas no se registra pérdida de sincronización con las
restantes. Los efectos más notorios de este comensalismo
son el estiramiento de la pared intestinal en la región rectal,
desplazamiento del extremo aboral de la gónada del
interradio DE con respecto al respectivo poro genital,
elongación compensatoria de su gonoducto y obliteración
de los lóbulos digitiformes de la pared gonadal en contacto
directo con el recto ampliado. probablemente el
crecimiento gradual del crustáceo desde larva permite al
erizo adecuarse con extensión de las estructuras bajo
tensión y sin mayores consecuencias para la reproducción
de esta especie.
El crustáceo Pinnaxodes chilensis (H. Milne
Edwards, 1837), comensal en la porción rectal del intestino
del erizo blanco Loxechinus albus(Molina, 1782), genera
un ensanchamiento de ese órgano que presiona las
estructuras colindantes poniendo en riesgo la interconexión
de las gónadas a través del sistema apical. La adaptación
del erizo a su comensal se analiza mediante cortes
histológicos y disección anatómica de ejemplares con y
sin P. chilensis. No se observó ruptura de tejidos ni
interrupciones en la comunicación de las cinco gónadas
con los anillos hemal y neural del sistema apical lo cual
explica que a pesar de las deformaciones ocasionadas a
dos gónadas no se registra pérdida de sincronía con las
restantes. Los efectos más notorios de este comensalismo
son el estiramiento de la pared intestinal en la región rectal,
desplazamiento del extremo aboral de la gónada del
interradio DE con respecto al respectivo poro genital,
elongación compensatoria de su gonoducto y obliteración
de loslóbulos digitiformes de la pared gonadal en contacto
directo con el recto expandido. Probablemente el
crecimiento gradual del crustáceo desde larva permite al
erizo adecuarse con extensión de las estructuras bajo
tensión y sin mayores consecuencias para la reproducción
de esta especie.