Diseño para la estimación poblacional de cetáceos en aguas jurisdiccionales de Chile
cephalorhynchus eutropia
Acevedo, J, Aguayo-Lobo, A., Bedriñana-Romano, L, Buchan, S., Cari, I, Collao, D., Hucke-Gaete, R, Sielfeld, W., Valencia, J, Viddi, F. A., Zarate, P. M, Zerbini, A. N.
https://www.subpesca.cl/fipa/613/articles-116997_informe_final.pdf
La política adoptada por el Estado de Chile en relación con los cetáceos durante las últimas décadas se ha orientado a la protección de estas especies, sin hacer uso consuntivo de ellas. Lo anterior no había sido una prioridad para Chile desde el fin de la era ballenera industrial, pero más recientemente, la Ley de Protección de Mamíferos Marinos (MMPA) de EE.UU., ha reforzado las indicaciones que establecen sanciones a las importaciones de productos pesqueros y acuícolas de países que incurran en malas prácticas y niveles insostenibles de mortalidad incidental de mamíferos marinos. Uno de los conceptos que la MMPA destaca es el Nivel Potencial de Remoción Biológica (PBR), que corresponde al número máximo de animales que pueden ser removidos por acción antrópica, sin considerar la mortalidad natural, y de igual forma mantener el óptimo crecimiento sustentable de una población. Para calcular el parámetro anterior, es necesario contar con estimaciones robustas de abundancia poblacional, las cuales actualmente no están disponibles en Chile. Disponer de estimaciones de abundancia para las especies de cetáceos en Chile no es una tarea sencilla, considerando la extensión de las aguas jurisdiccionales del país y la complejidad de su línea de costa al sur de los 41°S. A lo anterior se debe agregar la gran diversidad de especies de cetáceos que ostenta el país (n=41), las radicales diferencias observadas en cuanto a sus patrones de distribución y rasgos de historia de vida, entre otras diferencias ecológicas. A estas dificultades propias de la biología de las especies, se debe agregar las dificultades logísticas asociadas a las condiciones meteorológicas y características remotas de algunas zonas (especialmente en la zona sur austral), así como las limitaciones en cuanto a recursos económicos, humanos y logística (plataformas). Por tanto, la sistematización de la información biológica y estado de conservación conocido para las especies de cetáceos en Chile se presenta como una tarea fundamental a la hora de evaluar un marco general para el diseño de prospecciones destinadas a obtener estimaciones robustas de abundancia, y conformar un programa permanente de investigación que permita monitorear las tendencias de las poblaciones de cetáceos en Chile. En virtud de estos antecedentes, el proyecto FIPA 2021-18 tiene como Objetivo General el realizar el diseño operacional y de muestreo para la estimación poblacional de cetáceos en las aguas jurisdiccionales de Chile. Los objetivos específicos son: OE1: Realizar una revisión del estado del conocimiento respecto de la distribución y abundancia de los mamíferos marinos presentes en Chile; OE2: Determinar los patrones de distribución de las especies de cetáceos presentes en la zona de estudio, con énfasis en las especies que co-ocurren con la actividad pesquera y acuícola, y para los cuales se dispone de datos de captura incidental, y OE3: Elaborar un diseño de muestreo valorizado, etapificado y validado para la estimación de abundancia poblacional de cetáceos en Chile. Para alcanzar el OE1 se realizó una revisión exhaustiva de trabajos publicados en revistas de corriente principal, así como de literatura gris, junto con un esfuerzo por aunar bases de datos dispersas entre investigadores e instituciones nacionales, logrando conformar la más completa base de datos unificada de cetáceos para Chile. Además, se desarrollaron fichas estructuradas que condensan la información disponible para 17 especies de cetáceos seleccionadas en aguas chilenas: Ballena azul (Balaenoptera e musculus), Ballena fin (Balaenoptera physalus), Ballena sei (Balaenoptera borealis), Ballena jorobada (Megaptera novaeangliae), Ballena franca austral (Eubalaena australis), Cachalote (Physeter macrocephalus), Calderones negros (Globicephala melas y G. macrorhynchus); Delfines comunes (Delphinus delphis y D. capensis), Tursión (Tursiops truncatus), Delfín oscuro (Lagenorhynchus obscurus), Delfín austral (Lagenorhynchus australis), Delfín liso del sur (Lissodelphis peronii), Delfín chileno (Cephalorhynchus eutropia), Tonina overa (Cephalorhynchus commersonii), y Marsopa espinosa (Phocoena spinipinnis). Para alcanzar el OE2 se desarrollaron modelos jerárquicos bayesianos, los cuales son una herramienta plástica para la integración de distintos tipos de fuentes de datos. Este tipo de modelos han comenzado a utilizarse en la estimación de patrones de distribución y abundancia de cetáceos de manera incipiente, pero otorgan una importante robustez al momento de estimar abundancia y distribución de poblaciones. Una de las ventajas de utilizar tanto los métodos basados en captura-recaptura como los modelos de muestreo a distancia descritos anteriormente es que logísticamente estos pueden ser implementados simultáneamente dentro de una prospección. Debido que los registros disponibles para varias especies a la fecha sólo han sido recabados de manera incidental u oportunista, se propone una forma alternativa de modelamiento con el fin de estimar sus patrones de distribución mediante modelos de distribución de especies, utilizando diferentes covariables para las especies prioritarias consideradas. A partir de los registros de especies sistematizados en este estudio y los patrones de distribución analizados, podemos ver que, en el caso de los mysticetos, cuatro especies presentan una distribución sesgada hacia aguas costeras (ballenas azul, fin, jorobada y franca) y dos no presentan un sesgo longitudinal aparente (ballenas de Bryde y sei). Para el caso de las ballenas azul, fin y jorobada, su preferencia por aguas costeras productivas se hace evidente durante los meses estivales y de otoño. Para el resto del año sus densidades en aguas costeras tienden a decrecer debido a sus patrones migratorios, aunque el grado de conocimiento con respecto a estos es mayor para la ballena azul que para el resto de las especies. Para el caso de las ballenas francas, su preferencia por aguas costeras presenta una tendencia estacional inversa al resto ya que la mayor parte de los registros ocurren en invierno lo que es congruente con los patrones migratorios sugeridos para la especie. Por su parte el diverso grupo de odontocetos presentó mayor variación en sus patrones de distribución. Delfines chilenos, australes, toninas overas y la marsopa espinosa tienden a distribuirse dentro de las primeras millas de la línea de costa. Otros pequeños cetáceos costeros, como delfines oscuros, tursiones y calderones grises en las zonas central y norte, tienden a utilizar también aguas neríticas más alejadas de la costa. Delfines comunes, calderones negros y delfines lisos tienden a utilizar más aguas oceánicas sin dejar de utilizar las aguas costeras en ocasiones. Quizás la única especie considerada en este proyecto eminentemente pelágica se trate de los cachalotes asociados a aguas más allá del talud. Asimismo, se efectuaron estimaciones de probabilidad relativa de encuentro entre cetáceos y embarcaciones de las flotas pesquera industrial, pesquera artesanal, acuícola, y de transporte para la corriente de Humboldt y para la zona de la nor-Patagonia. En la corriente de Humboldt se observa un claro patrón de concentración de embarcaciones entre la península de Mejillones y el extremo norte del país, así como en aguas de la región del Bio-Bio. Las flotas prominentes en esta zona, contrario a lo observado en la Patagonia norte, corresponden a las flotas pesqueras artesanales e industriales. Las zonas donde ocurre mayor sobreposición se vinculan a los puertos de Arica-Antofagasta, Caldera, Coquimbo, Valparaíso y Talcahuano. Por su parte, en la Patagonia Norte se observa un claro patrón de concentración en el mar interior de Chiloé, desde Puerto Montt hacia el sur pasando por el golfo de Corcovado y canal Moraleda, donde se espera la mayor probabilidad de encuentro entre ballenas azules y embarcaciones. Sin embargo, en términos absolutos la flota acuícola salmonera representa la flota dominante con cerca del 80% de las embarcaciones que operan el área, por lo que es esta flota la que modula en gran medida las probabilidades de interacción negativa con los cetáceos. En relación con el OE3, se realizó un diseño de muestreo que identifica cuatro estratos primarios para dividir el área de estudio que considera la zona económica exclusiva (ZEE) de Chile continental. En cada estrato primario propuesto se justifica su definición en base a los antecedentes de la ecología de las especies, aspectos logísticos, y su complementariedad con esfuerzos existentes. Para evaluar el rendimiento de los diferentes diseños de muestreo para estimar la abundancia de las distintas especies de cetáceos se utilizaron simulaciones in silico. Para lo anterior, se generaron funciones en R que permitieron simular la distribución y abundancia de una población ficticia, y contrastarla con diferentes escenarios de procesos de muestreo vía transecta lineal para cada estrato primario. En base a lo anterior se evaluó la capacidad de cada diseño para reproducir la abundancia conocida de la población. Diferentes diseños proveen de distintas estadísticas las cuales deben sopesarse con los resultados de las estimaciones de abundancia y su incertidumbre basadas en datos similares, para definir los diseños que optimicen la
relación eficiencia/costo. Un programa de tal magnitud requiere de alrededor de 1.000 millones de pesos chilenos anuales para su adecuado desarrollo. Aspectos centrales para la conformación de este potencial programa ASIPA, se discutieron en un taller de expertos y sus conclusiones más relevantes fueron: (i)
fortalecer el trabajo desarrollado por IFOP, consolidando un equipo estable de observadores entrenados, (ii) incluir zonas adicionales de monitoreo costeras, fomentando el desarrollo de proyectos FIPA específicos, (iii) el trabajo colaborativo y coordinado entre grupos de investigación es esencial para el éxito del
programa, (iv) la incorporación de plataformas de oportunidad es importante para complementar las investigaciones dirigidas, (v) la gobernanza del programa debe considerar el diálogo y la toma de decisiones compartidas entre los actores involucrados como piedra angular para su exitoso desarrollo y (vi) el
desarrollo del programa debe ser dinámico y considerar elementos de mejora continua en base a indicadores.